¿Se ha subido un bache a mi escalera? ¿Es normal?

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Cuando se nos aparece un bullo en la espada Puede depender de muchas causas diferentes, por lo que lo más adecuado es consultar con el médico de cabecera. Lo potenciará mediante la exploración y teniendo en cuenta nuestra historia clínica. Si es necesario te enviaremos las pruebas adicionales que consideres oportunas y, en caso de ser necesario, te derivaremos a un especialista.

Algunas posibles causas por las que una bala puede salir del hombro pueden ser:

1.- Problemas sebáceos. Estos brotan de la piel y están llenos de queratina. Si bien son benignos en la mayoría de los casos, es posible que sea necesario drenarlos e incluso erradicarlos si causan molestias.

2.- lipomas. En este caso se producen porque la grasa crece y forma estas protuberancias debajo de la piel. Incluso si fueran benignos.

3.- Ascesos o furúnculos. Estos suelen aparecer en la espada producida por una infección bacteriana.

4.- Lesiones en músculos u ojos.. Parece deberse a un traumatismo, fractura o lesión.

5.- Causado por enfermedades de la piel..

Los problemas relacionados no producen protuberancias en el hombro por la misma razón, pero el dolor puede provocar contractura de los músculos del hombro al observar las nalgas o desnudas al tacto.

6.- ¿Qué puede provocar una hernia discal en la columna para desplazar el disco intervertebral.

7.- Pérdida tumores cerebrales Son aquellas que se forman en los ojos o en las vértebras de la columna vertebral.

Tumores vertebrales y espinales.

Los tumores vertebrales pueden ser de diferentes tipos y afectar la columna de diferentes maneras. Los más frecuentes pueden ser de tres tipos:

1.- Benignos: en su interior se encuentran estos osteomas, osteoblastomas, hemangiomas y neurofibromas. Lo habitual es que el espacio crezca y ninguna otra parte del cuerpo se vea afectada. Las consecuencias para el usuario pueden ser dolores localizados, debilitamiento muscular o compresión de las estructuras nerviosas.

2.- Malignos: pueden ser condrosarcoma, cordoma, osteosarcoma, plasmocitoma, mieloma múltiple y sarcoma de Ewing. En este caso son más agresivos y pueden propagarse. Esto puede provocar dolor intenso, debilidad muscular y puede comprimir la columna provocando problemas neurológicos.

3.- Metástasis: son tumores malignos que se originaron en otras partes del cuerpo y se han extendido (han metastatizado) en la columna vertebral. Las más frecuentes son las metástasis de otros tumores como el de próstata, pulmón, cáncer, leucemia, mieloma o linfoma. Ocasionalmente dolor ocular intenso, debilidad, pérdida de sensibilidad y otros síntomas neurológicos dependiendo de la parte de la médula espinal que esté afectada.

Los tumores metastásicos son mucho más frecuentes que los primarios y en el caso de estos últimos no se sabe exactamente cuál es la causa, aunque aparece con mayor frecuencia en personas que ya padecieron otro tipo de cáncer. En el caso de que sea necesario intervenir este tipo de tumor debe ser un experto en neurocirculación que quiera llegar hasta el final de la cirugía.

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